«Ver un mundo en un grano de arena y un cielo en una flor silvestre. Sostener el infinito en la palma de la mano y la eternidad en una hora». William Blake
Desde sus orígenes, la fotografía ha sido considerada un arte ontológicamente vinculado al tiempo. Pero, ¿qué es el tiempo? Tal vez responder a esta pregunta sea como intentar sostener el infinito en la palma de la mano y la eternidad de una hora… como escribió William Blake.
El concepto de lo aéreo se vuelve una presencia en forma de pluma, evidencia del viento, la ligereza, la elevación y el vuelo. Las figuras volátiles, las alas de mariposa, las ramas ligeras de los árboles, las plumas, marcan un sentido de ascensión… una poiesis. El libro atesora dos lecturas significativas: el libro es intelectualidad, pero también libertad. Es una puerta de entrada al conocimiento y al establecimiento del pensamiento crítico. Y, al mismo tiempo, enciende la imaginación.
Las raíces-ramas del árbol como imagen simbólica del contacto y la transmisión directa entre el mundo subterráneo (como origen) y el mundo aéreo (como horizonte y culminación). Deja en nuestras manos y en nuestras conciencias ese proceso de reconstrucción, de reinvención, en suma, que se cataliza a través de la obra artística, ofreciendo la posibilidad de construirlo.
Aixa Portero




